Día de los Muertos en Córdoba: una tradición que se vuelve encuentro

La Comunidad Mexicana volvió a transformar el Cementerio San Jerónimo en un puente de colores, memoria y cultura compartida.

Córdoba vivió nuevamente una de las celebraciones más emotivas y pluriculturales del año. Por segundo año consecutivo, desde Fotografías de Viajeros fuimos parte del Día de los Muertos organizado por la Comunidad Mexicana, una experiencia que resignifica la memoria y convierte al Cementerio San Jerónimo en un punto de encuentro, identidad y celebración.

Durante el fin de semana, el barrio Alberdi reunió a cientos de personas que se acercaron para vivir esta tradición que, aunque nacida en México, ya forma parte del calendario cultural cordobés. Música en vivo, stands gastronómicos, conversatorios, ferias, colores vibrantes y una atmósfera cargada de símbolos invadieron la plaza Pueblo de la Toma y los alrededores del histórico cementerio.

Una celebración que viaja desde México hasta Córdoba

El 1 y 2 de noviembre, fechas centrales para la cultura mexicana desde tiempos prehispánicos, ya no pasan desapercibidas en nuestra provincia. Desde hace más de una década, comunidades mexicanas, peruanas, venezolanas, ecuatorianas, chilenas y de pueblos originarios argentinos se reúnen para honrar a quienes ya no están, entendiendo la vida y la muerte como un mismo ciclo.

La llegada de las almas, según la tradición, comienza el 27 de octubre. Primero regresan las mascotas, las personas fallecidas trágicamente o quienes no son recordados. Finalmente, en la noche del 1 y 2, vuelven los seres queridos que dejaron huella.

Un altar que abraza la memoria

Uno de los momentos más emotivos volvió a ocurrir frente a la capilla del cementerio. Allí, un gran altar –este año inspirado en el estado de Oaxaca– se llenó lentamente de fotografías, flores, cartas, velas, calaveras de azúcar y comidas típicas. Las familias depositaron sus ofrendas en silencio, creando una postal única donde la luz de las velas flotaba sobre la noche cordobesa.

A un lado del altar, un stand invitaba a dejar mensajes para los seres queridos; del otro, imágenes de la Catrina y de la película Coco sumaban color y emoción a quienes se acercaban a sacarse fotos.

Sabores del mundo en una noche especial

Este 2025, la propuesta gastronómica sorprendió con nuevas incorporaciones. Por primera vez participaron familias de Nueva Sicilia, que sumaron cannolis y sánguches artesanales, además de la venta de sushi y los clásicos que ya son parte de la fiesta: tacos, arepas, tequeños, salchipapas, chicharrón, cervezas artesanales, cocktails, empanadas y más.

Un evento que crece con el apoyo comunitario

La Municipalidad de Córdoba y otros organismos gubernamentales acompañaron con permisos, seguridad y limpieza. Desde el escenario, se anunció que la Legislatura de Córdoba declaró al Día de los Muertos como actividad de interés provincial, destacando su valor inclusivo y multicultural.

La organización del evento comienza cada año en septiembre y depende del trabajo colaborativo de decenas de integrantes de distintas comunidades. Este año la grilla incluyó desfiles, danzas, murgas, batucadas, poesía y música que acompañaron la jornada hasta entrada la noche.

Un cierre cargado de belleza y emoción

El domingo, el desfile de catrinas iluminó la plaza. Mujeres maquilladas y vestidas con trajes típicos avanzaron entre la multitud, provocando aplausos, emoción y el reconocimiento a una tradición que une generaciones y culturas.

En esta undécima edición, quedó claro que esta celebración ya es parte de Córdoba. Una experiencia donde el recuerdo de los que se fueron convive con la alegría de los que seguimos acá, honrando la memoria desde la luz, el color y el encuentro colectivo.

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